Imagínate que tienes 71 años, que tienes la vida resuelta ya que desde orígenes humildes has llegado a ser el 60º norteamericano más rico, que presides una compañía clasificada en la Fortune 500, y que desde la juventud eres aficionado a los autos exclusivos y de prestigio. ¿Te permitirías dar rienda suelta a tu afición?
Ralph Lauren respondió “sí” a esa pregunta, como se puede ver en el reportaje recientemente publicado por Vanity Fair sobre el espectacular garaje del diseñador y empresario. Su colección se compone de cerca de 70 vehículos entre los que hay auténticas joyas como las siguientes:
– Lamborghini Reventón, único en Estados Unidos.
– Porsche 550 Spyder.
– Alfa Romeo 8C 2900, que acabó segundo en la “Mille Miglia” de 1938.
– Ferrari 375 Plus, uno de los únicos seis diseñados por Battista Pininfarina.
– Bugatti Type 59 de competición.
– McLaren F1 LM, uno de cinco fabricados.
– Ferrari 250 GTO
– Ferrari 250 Testa Rossa, como el subastado hace dos años por 9 millones de euros.
El garaje -¿o quizá deberíamos llamarlo “sala de arte”?- recientemente acondicionado, está a unos 50 kilómetros al norte de la ciudad de Nueva York y ha sido concebido por el jefe de diseño de las tiendas Polo Ralph Lauren.
“Cuando empecé a adquirir coches no sabía que estaba iniciando una colección. Simplemente compraba aquellos coches con los que siempre había soñado.”, afirma el coleccionista. Y de esa manera poco planeada se formó una colección que fue creciendo en valor artístico (y monetario), llegando incluso a ser expuesta en el Museo de Bellas Artes de Boston en una exposición temporal de 2005.
Pese a lo que pueda parecer, para Ralph Lauren los autos de su colección no son simplemente obras de arte estáticas para ser admiradas, sino que muchos de ellos están en condiciones de ser conducidos y salen a la carretera regularmente. “A mí los coches siempre me han parecido arte. Arte en movimiento. Mientras que otros amigos míos coleccionaban cuadros, para mí lo hermoso de tener un coche raro y de gran diseño era el hecho de que se puede usar. Se puede contemplar, disfrutar de su atractivo visual igual que con una pintura, pero también se puede montar en él y manejarlo, lo que permite disfrutar de la conducción y a la vez desplazarse a otro lugar”, declaraba el diseñador en una entrevista de 2005.

Ralph Lauren ha ganado el Best of Show (premio al mejor coche en todas las categorías) del famoso Pebble Beach Concours d’Elegance en dos ocasiones. Primero, en 1990 con un deslumbrante Bugatti 57SC Atlantic del 38, y tres años después con un Mercedes-Benz SSK de 1930 no menos espectacular. Ambos coches fueron restaurados en el taller de Paul Russell en Massachusetts, siempre siguiendo el criterio del propietario. Ralph Lauren piensa que una buena restauración debería mejorar el original. Por eso los coches fueron restaurados con increíble minuciosidad, dándoles no sólo su condición primigenia, sino acercándolos al ideal que deberían tener. Así, el Atlantic no es del color azul claro con el que salió de la fábrica, sino de un maravilloso negro “líquido” que realza la exótica prestancia del diseño.
Por Internet circula el rumor de que la cera Zymöl Royale, famosa por su desorbitado precio y exclusividad, fue desarrollada a partir de la cera expresamente diseñada para el Bugatti Atlantic 57SC ganador de Pebble Beach. Seguro que algunos estaríamos dispuestos a pagar por detallar alguno de los coches de Ralph Lauren, y desde luego todos envidiamos al desconocido detailer que puede acariciar todos los días esas joyas de la carretera.





Buen artículo Zeta!
Tiene que ser una delicia poder detallar una joya como está!
Menudo garaje tiene!…. me encantaría ver en persona uno de estos: http://www.zercustoms.com/car-show/albums/userpic…
Yo me conformo con pasar la aspiradora a la moqueta…