Aprovechando el mal tiempo que hemos tenido gran parte de esta primavera, pasé una tarde repasando el cono de hélice de una bonita Piper Meridian (más fotos del modelo). Se trata de la pieza de aluminio de forma aerodinámica que cubre el buje de la hélice y sus distintos mecanismos, y que que con el paso del tiempo presentaba un aspecto apagado y poco atractivo.
Mi experiencia puliendo metales es prácticamente nula, por lo que tomé una doble decisión de seguridad: pulir a mano, que es el método menos agresivo y por tanto más seguro, y usar un pulimento contrastado. Se trata del Optimum Metal Polish, un pulimento de metales del que sólo he oído buenas opiniones. También es un producto probado en aluminio aeronáutico, ya que al parecer fue el pulimento que se utilizó en dos impresionantes (y ya famosos) trabajos aeronáuticos cuyos enlaces pongo a continuación:
- B-25 Mitchell: enlace
- B-17 Flying Fortress: enlace (en el que se gastaron ¡40 kilos de pulimento y 180 borlas de lana!)

Como aplicador usé trapos nuevos baratos. Lo ideal habría sido emplear una pulidora rotativa y borlas de lana, pero sé que estas últimas habrían quedado prácticamente inservibles. Pulir aluminio es un trabajo muy sucio, así que preferí optar por trapos (que efectivamente luego quedaron para tirar a la basura) y trabajar a mano.
Empecé haciendo una prueba en una zona pequeña, y vi que el resultado era adecuado:


Vamos ya con las fotos de “antes y después”. No quedó como un espejo, lo cual habría sido bonito, pero la mejoría fue muy notable y espero que se pueda ver en las fotos.












Y algunas de fotos generales del resultado y del estado en que quedaron los paños usados (como ya dije, negros e inutilizables para ninguna otra tarea):



Antes de esto mi experiencia puliendo aluminio se limitaba a un par de piezas de coche y un fregadero de cocina (¡en serio! y quedó muy bien). Por ahora mi opinión es que se trata de un material agradecido de trabajar: es relativamente sencillo eliminar la capa de óxido y suciedad superficial y sin gastar mucho producto ni cansarse demasiado se obtienen mejorías notables. Dejarlo como nuevo (o casi) ya es otra historia, puesto que se trata de un metal y para corregir de verdad hacen falta otras técnicas y herramientas. Animo a todos a probarlo.




Mis sinceras felicitaciones Rafa, un muy bonito trabajo!